Cristo Joven surgió de la necesidad de una alabanza juvenil auténtica, arraigada en la pastoral. Un grupo de jóvenes músicos, unidos por la adoración eucarística, sintió el llamado a servir a otras parroquias.
Nuestra formación continua abarca liturgia, técnica musical y vida sacramental, asegurando que cada nota y cada palabra resuene con la enseñanza de la Iglesia.





